|
DESARROLLO EN EL NIDO DE UN DIAMANTE MANDARÍN
Vicente Ibáñez
Uno de los
apartados más importantes en la cría, es el
desarrollo del mandarín dentro del nido. Son
momentos en los que podemos obtener información
importante tanto para el aficionado más
"profesional" como para el aficionado, o la persona
que tenga una parejita en casa. Obtener esta
información, es algo complicado, muchas veces por el
tipo de nido que usamos para la cría. Es sin duda
por eso, por lo que debemos intentar siempre que sea
lo más accesible posible, porque de esta forma
podremos "husmear" dentro de él sin molestar
demasiado a los padres. No obstante, con un poco de
paciencia, y siempre sin molestar demasiado a sus
padres, podemos ver características muy
interesantes, como el color de la piel, el tipo de
conformación, etc. Os pongo un ejemplo, si tenemos
en el nido dos polluelos que son masqués, y uno de
ellos tiene la piel clarita, y otro la tiene oscura,
podemos saber que uno de ellos será masqué
continental y el otro inglés.
La historia de
este desarrollo la protagonizan dos mandarines
de mi aviario, que son estos:

 Empezamos
por el principio, tenemos una nidada de 5 huevos
de los que van a nacer 4. En esta puesta se han
dejado los huevos tal y como se han puesto, por
lo que he tenido los nacimientos repartidos en
dos días; Lo vemos en las fotos 2 y 3. En
concreto estos pájaros son ya una vez salidos
del nido bastante regordetes. Normalmente nada
más nacer están como mojados, y entre los padres
y el calor ambiental se van secando hasta que
algunos sacan el plumón que veis en las fotos.
En esos momentos, lo que se puede leer en
general, es que no le dan de comer hasta el día
siguiente, y por lo que
he
podido comprobar, esto no es del todo correcto.
La verdad, es
que un pichón recién nacido,
dependiendo de lo fuerte que sea, puede
aguantar hasta dos días sin que
le den de comer
los padres,
aunque
lo normal, es que nos aguante el día.
 Esto
tampoco es que sea demasiado
bueno, ya que cuanto antes
le den de comer mejor. En la
foto de la izquierda, vemos un
polluelo con
dos días al que no le han dado de comer; se nota
sobretodo en el
cuello y en el abdomen, donde se
localiza el saco vitelino que
es lo que les aporta la
energía para poder
sobrevivir en estos momentos.
Como se observa, el polluelo está como
consumido, e incluso aunque
le demos de comer, es muy probable que no
consiga sobrevivir. En cambio en las fotos de la
derecha, vemos esas primeras
aportaciones de los padres, y
como se colocan en uno de los buches.
Por mi
experiencia, los polluelos
abren la boca apenas 10 minutos
después de completar el nacimiento, e incluso
alguno sin acabar de sacar el cuerpo del huevo
por completo, y he visto dar de comer a los 20
minutos. Creo que este tiempo influye después si
se demora mucho, en algún tipo de secuela
respecto del tamaño final del pájaro, etc. Una
de las cosas que he visto
más interesantes para saber los días que tiene
un mandarín, es que normalmente el primer y
segundo día, incluso el tercero, es que tienen
un solo buche, localizado en uno de los lados o
incluso debajo mismo de la garganta.
Lo
vemos perfectamente en la foto de la derecha, en
un polluelo de tres días, y como se le empieza a
desarrollar el segundo buche, que indica que va
para el día 4. Además, podemos observar las
semillas perfectamente; En estas primeras veces
que le dan de comer, prefieren normalmente dales
mijo pequeño o panizo, por lo que no está de más
tener la precaución de ponerles un poco, para
además estimularles un poco a comer.
Normalmente, la dieta para los polluelos se
complementa con pasta de cría, que es más fácil
de digerir, y además les produce menos
situaciones de posibles ahogamientos, pero
depende mucho del progenitor y de sus hábitos.
Lo que no tiene ningún sentido es ponerles pasta
de cría el día que nacen, porque sino la conocen
no la van a poder utilizar para dársela a los
polluelos.


Como vemos en
la foto de la derecha, ya vamos viendo los
buches bastante cargaditos. Hemos retirado el
huevo porque si son varios en el nido, se
mantiene el calor; podemos tener problemas con
nidadas de uno o dos si los padres no entran
demasiado. Para ello le dejamos un huevo, y que
estén más pendientes de incubar y estén más
tiempo en el nido. A la vez, esto es un problema
en ocasiones, debido a que los padres
parece que esperen a que nazcan todos para
empezar a dar de comer, y si los nacimientos se
van demorando, los primeros en nacer se van
muriendo a la vez que los polluelos van
naciendo. Contra eso solo podemos forzar a los
padres quitándoles los huevos por ejemplo al
segundo día (los podemos poner en otra
pareja e ir pasando polluelos cuando nacen), o
bien confiar en la experiencia y el instinto de
estos pájaros, y tener un poco paciencia aunque
perdamos algún polluelo. Hay que decir que
después de que consiguen criar por primera vez,
las cosas suelen ir mejor, y empezamos a tener
parejas en las que "confiamos" en esos momentos
tan críticos.


Estamos en el día
4; sin duda, los buches van aumentando de
tamaño, y vamos viendo más variedad de semillas;
suelen preferir el alpiste y el mijo en general
en esta época, y aumentan de tamaño muy
rápidamente. En el día 5 empezamos ya a ver
algunas diferencias de tamaño en algunos
ejemplares, y como alguno se va quedando más
retrasado respecto al resto del grupo. Cada vez
estas diferencias se acentuarán más, y aunque es
"duro" para el criador, algunos suelen morir en
estos días, debido a que les dan poco de comer,
y claro, son aún bastante débiles.


Aquí tenemos las
fotos de los días 6 y 7; ya podemos ver en la
foto de la izquierda los primero cañotes en las
plumas de las alas, que al ser las más largas,
son las que antes les salen. Casi inmediatamente
les salen las de la cola. También se observa el
aumento del tamaño de los buches, que como en el
caso de la derecha, empieza a ser ya bastante
evidente, y os pongo algunos casos más de buches
"como debería de ser", aunque igual no es tan
bueno que tengan tanto, pero no he notado que
tengan problemas después de ningún tipo.

 Hay que tener ya en este momento
cuidado con el ave si pretendemos
anillarla, ya
que normalmente entre los 7 y 9 días, es cuando
se realiza este proceso. Si quieres ver como se
hace pulsa aquí. En estos días es cuando podemos
ya observar la emergencia de los primeros
cañotes. Normalmente
este momento
coincide con el
anillado, como vemos en la imagen de este
polluelo que acabamos de anillar, y en las alas
se aprecian perfectamente estos cañotes. No
obstante, recordemos que el anillado es variable
y hay que estar muy pendiente porque se nos
pasan enseguida y no se pueden anillar.


En los días 8, 9, 10 y 11 vamos
observando el desarrollo normal, de salida de
cañotes,
primeras plumas completas, y como el pájaro
empluma, perdiendo poco a
poco el plumón que tienen
de más pequeños. Aquí la diferencia en el
desarrollo se observa ya claramente, y vemos
como tenemos un pájaro emplumado ya
prácticamente al completo, y otro al que se le
ve todo el dorso aún sin emplumar. No obstante,
si miramos la estructura de la pluma, ésta se
expande en apenas dos días, así que al final del
proceso, los pichones se igualan algo, y la
diferencia no es tan evidente. Una curiosidad,
es que podemos observar que algún pollo comienza
a abrir los ojos a partir del día 7 u 8. En
algunos casos, esta "apertura" resulta al menos
fascinante, como en el polluelo masqué
continental de la foto de la derecha.

Al igual que antes, en los días
12, 13 y 14, la diferencia entre el que nació
primero y el resto es ya clarísima. Además del
aspecto en cuanto a plumas, vemos una diferencia
de tamaño también muy palpable. Esto no es
definitivo para el pichón, ya que pasa como en
las personas, que algunas pegan el estirón más
tarde, y otros más pronto, unos más rápido, y
otros más progresivamente.

Estamos ya en los días 15, 16 y
17, y como vemos en concreto en el día 16, los
polluelos se han igualado mucho en la pluma. Es
lo que comentaba que realmente las plumas se
expanden en apenas dos días, y nos cambia mucho
el aspecto exterior del pájaro. Y en la 17......
falta un pollo..... donde estará??????

Pues aquí lo tenemos, explorando
el mundo exterior. Sus hermanos aún tardarán uno
o dos días en salir del nido. En la foto de
debajo, los pichones tienen 22 días, y como se
ve, se han igualado mucho de tamaño.
 |