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BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTOS

 

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EL DESTETE DE UN MANDARÍN
Vicente Ibáñez

Una vez los polluelos han salido del nido, empiezan cada vez a estar más tiempo por fuera de él, y normalmente, en dos o tres días empiezan a picotear y a picar todo lo que ven. Es un momento que como comentábamos en el apartado anterior, se ven torpones volando, aterrizando fatal, y soliendo estar por el suelo, o quietos en un palo. Los padres están muy pendientes de los polluelos, incluso más nerviosos de lo normal. Intentan siempre protegerlos, piando mucho cuando nos acercamos para que nos fijemos en ellos y además, para avisarles.

Los polluelos empiezan a coger fuerza muy rápidamente. Al mismo tiempo que empiezan a picotear, ya van sintiéndose más seguros en los vuelos cortos, y en el conocimiento de la jaula. No obstante, los padres muchas veces se meten dentro del nido aunque no estén los polluelos dentro para darles de comer; es curioso observar como los polluelos conocen esto, y rápidamente se meten dentro y empiezan a pedirles de comer. Este proceso se va repitiendo cada vez menos, y al final siempre les dan de comer fuera, montando un escándalo si tienen muchos polluelos de mucho cuidado.

En esos momentos, es importante que prueben la mayor cantidad de cosas posibles; los mandarines, aprenden mucho de verse unos a otros, y os pongo un ejemplo. Un mandarín normal no prueba la navina; pones un verdecillo que si que come, y todos los mandarines que estén con él comerán navina. Los padres también influye mucho en este comportamiento, y no solo en la comida, sino a nivel de costumbres, como baños, arreglos de plumas, etc.

Una nota a tener en cuenta es el estado en el que salen del nido en cuanto a suciedad; normalmente, es prácticamente inevitable que salgan algo sucios, e incluso a veces muy sucios. En la foto de la derecha, vemos un par de polluelos pecho negro con los abdómenes bastaste sucios. Normalmente con el tiempo se les va yendo poco a poco, al mudar la pluma y con los baños, pero a la vez, al ser pequeños el tema del baño no lo llevan demasiado bien, y les cuesta mucho. Además, la forma de limpiarse las plumas es mediante el pico, y pueden tragar algún resto de las heces que tienen pegada, por lo que podemos tener algún tipo de afección como diarreas, etc. En casos extremos, incluso se les pueden dar baños manuales con agua tibia, que aunque los dejan unos momentos un poco desorientados, en una hora están como si nada y más limpios. Hay que tener la precaución de secar lo máximo posible al pichón y de meterlo en el nido, porque seguramente no podrá volar después, y pueden coger frío dentro de la jaula.

Cuando empiezan a comer, resulta divertido ver a los polluelos "peleándose" con un granito pequeño; la mayoría de veces se les cae; si después de medio minuto lo tienen en el pico, ya es una buena señal, hasta que vemos que pelan alguno, y realmente se ponen contentos. Para ayudarles en esta tarea, y mantener entretenido a todo el mundo, es conveniente utilizar el mijo en rama, y se lo ponemos en el suelo. Los padres se lanzarán a por él, y los pichones van detrás. Este tipo de grano pequeño, es el que mejor pueden manejar con el pico, y al ser "blandito", lo pueden pelar mejor. En casos extremos en los que lo padres no les den de comer, resulta muy útil para que no se nos mueran de hambre, junto con la pasta de cría, que es también conveniente que tengan siempre, por si hay algún polluelo que no cubre las necesidades básicas al no darles de comer los padres, y no poder comer el suficientemente rápido.

Otra semilla muy interesante en este momento, es el alpiste, que también es blandito, y al ser alargado, no se les cae tanto. He notado que les encanta esa semilla, más de lo que está recogido en la bibliografía, y tampoco entiendo muy bien el porqué; Así que con todo esto, podemos ir viendo e incluso anotando o recordando los polluelos que vemos que comen por si mismos, aunque desde luego, no dejarán la oportunidad de pedirles a los padres siempre que tengan una mínima ocasión, pero no debemos guiarnos por esto. Si los dejáramos con los padres, yo creo que seguirían pidiendo por lo menos hasta los 60 días.

Todos estos factores, la salida de los polluelos, el estar menos pendiente de la nidada, etc., hace que los padres entren en celo otra vez. Se denota esto porque el macho empieza a cantar más constantemente, y comienza a mostrar los flancos y a hincharse para agradar e impresionar a la hembra; como la hembra ya está impresionada porque es "su pareja", rápidamente se producen montas que es un indicador muy importante para nosotros. A partir de ese día, tenemos más o menos una semana para empezar a pensar en ir destetando a los polluelos. El problema radica en saber si los polluelos podrán asumir esto o no. Si no estamos seguros, hay un dicho que en este caso es muy apropiado, que dice que "más vale pájaro en mano que ciento volando"; el mensaje es claro. Siempre debemos asegurar lo que tenemos, y si no vemos claro el tema, cuando pongan los padres, vamos retirando cada día el huevo que pongan, y le damos más tiempo para que les den de comer y para que los polluelos sean autosuficientes. No obstante, tenemos auténticos padrazos, que son capaces de incubar y dar de comer a la vez, e incluso meten a los polluelos con los huevos.... pero lo normal es que esos huevos no se incuben correctamente, aparte de que normalmente los polluelos accidentalmente suelen romper alguno.

Si la nidada se desarrolla normalmente, los problemas suelen venir con la puesta del primer huevo, o cuando los padres empiezan a arreglar el nido para la nueva puesta. Observamos un cambio de comportamiento rápido en los padres, con alguna que otra persecución por la jaula, desplumes repentinos, etc. En la foto de la derecha,, tenemos a un polluelo al que le vemos que la cola le faltan varias plumas; este es un primer indicio. Después en la foto de la derecha podemos observar dos polluelos de una nidada de clásicos; los dos han "sufrido" los ataques de los padres, en forma de desplumadas que a veces sobrepasan los límites tolerables para un pichón; Normalmente suelen picotearles la parte del cogote (suelen ser más altos que los hijos) y el vientre, además de la cola, que suele ser de las primeras partes afectadas. En casos extremos, la agresividad se desboca, y pueden llegan a hacerles mucho daño o incluso matar a los polluelos. Aunque esto no es una cosa habitual, tampoco es del todo anormal. Estos comportamientos, se creen que son debidos al excesivo encelamiento de alguno de los dos progenitores, o factores relacionados con el estrés, etc.

Ahí es cuando surge la duda, y la decisión del criador; ¿Separamos o no? Ahí es donde interviene la experiencia acumulada, y las observaciones de la nidada que estábamos comentando antes. Si la jaula tiene separador de rejilla y está preparada para la cría, debemos ir poniendo cada cierto tiempo este separador, y observar si los padres a través de la rejilla les dan de comer. En la foto de la derecha, vemos a dos polluelos phaeo, apoyados en el palo más cercano al separador que los "une con los padres"; como vemos es importante acercarlos bastante hasta el separador, para ayudarles a poner la cabeza en posición para que los padres lleguen. Hay que tener un poco de paciencia con esto, porque les cuesta un poco cogerles el tranquillo, pero en cuanto veamos que les dan a todos, no hemos de vacilar en ir poniéndoselo seguido, para cuando llegue el momento definitivo del destete, que los polluelos estén preparados. Es conveniente colocar los palos adecuados para que tanto padres como polluelos queden a la misma altura, y no les sea complicado hacer esta tarea. Y cuanto más cerca del suelo mejor, porque les facilitaremos a los polluelos también el que tenga que subir, asegurándonos de que no se queda siempre el más débil por darle de comer. En la foto de la izquierda, vemos una jaula ya con el separador puesto; a la izquierda 5 polluelos mejillas negras, y a la derecha los padres con 5 huevos de una nueva nidada. Es importante mantenerles si se puede un nido, para que se sientan más protegidos, sobretodo en meses fríos. El momento del destete definitivo de esta manera, es relativamente más fácil de observar; los polluelos dejan de piar para pedir de comer progresivamente, hasta que ya no los oímos. Entonces podemos hacerlo con una mayor seguridad.

En el caso de que no tengamos este sistema, hemos de ir con más cuidado, e ir más a asegurar la nidada. Recordad que una desplumada, no es algo grave, pero si las heridas que les pueden producir. Más o menos, en 15 días, el polluelo estará con las plumas ya renovadas y no le notaremos absolutamente nada.

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