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LA SALIDA DEL NIDO DE UN MANDARÍN
Vicente Ibáñez
La salida del nido
es un momento especial para el criador, y por
supuesto para el protagonista de toda esta historia.
Llega un momento, en que deseamos más que el propio
pájaro que salga del nido, para verlo "en acción";
los criadores primerizos por ver a nuestros primeros
pichones, que casi son hijos nuestros, y los
criadores más expertos, pues para que nos den unas
ligeras ideas de como va a ser nuestro pájaro, ese
que podemos presentar a algún concurso, o el que nos
permita saber que portan los padres, etc. Si quieres
aprender algunas nociones de como identificar
algunas mutaciones de polluelos mediante fotos pulsa
aquí.
 Lo
primero que más le suele destacar a los
criadores de mandarín, es lo "adultos" que salen
del nido, y lo rápido que se forman y
empluman; prácticamente con 16 días, ya pueden
tener un plumaje perfecto, y en muchas ocasiones
tan solo los podemos diferenciar de los adultos
por el pico, que es de color negro o en algunos
casos de un color blanco - crema que gira a un
color carne - marrón; a la izquierda vemos un
ejemplo de pico crema, y la derecha unos
polluelos con el pico negro. Además, si pensamos
en como son de pequeños, y lo minúsculos que
son, aún llama más la atención que puedan salir
tan rápido.
Sin
duda, una de las cosas más difíciles de ver, es
la primera vez que salen del nido; son muy
asustadizos, y normalmente saldrán cuando no
estemos delante. Así que seguramente cuando los
veamos fuera, ya han hecho alguna pequeña excursión,
que no pasará muy probablemente de la propia
apertura nido, o de ir al palo más cercano que
tengan y volver rápidamente. Son
muy divertidos al salir esas primeras veces,
ya que son algo torpones y lentos de movimientos, pero pronto
se van defendiendo muy bien. En la foto vemos a
tres polluelos listos para salir del nido en
cualquier momento. Resulta curioso ver que
normalmente esperan algún día más de lo que
podrían para salir, y esto es bueno para la
nidada en general, porque da más oportunidades a
los más retrasados. En estos momentos debemos de
tener cuidado en no asustarlos, con aperturas
del nido, etc., porque podemos forzarlos a salir
del nido, y que no estén realmente preparados
para eso.
Uno de los
primeros problemas que nos aparecen con la
salida de los polluelos, es la diferencia de
edad entre ellos; una de las primeras reacciones
en los padres cuando sale un polluelo es entrar
menos al nido a dar de comer, para estimularles
que salgan del nido, pero los más "atrasados"
tienen menos fuerzas y posiblemente no estén aún
para salir. En ese caso nos encontramos con
pájaros que se atrasan aún más, y tendremos que
estar pendientes de reintroducirlos en el nido
especialmente si vemos que no son capaces de
subir por ellos mismos, así como facilitarles la
subida, colocando palos de forma más accesible,
así como algo de agua. En la foto de la derecha
vemos un polluelo que ha empezado su vida fuera
del nido demasiado pronto. Esto se nota por
varias razones, como que aun muestra la
"boquera" blanca algo marcada, poco volumen del
pájaro en general (falta de algunas plumas), una
cierta tendencia a cerrar los ojos rápidamente,
y una torpeza más acusada en los movimientos,
muchas veces acompañada de la imposibilidad del
alcanzar el nido.
 Uno
de los primeros comportamientos que observamos al
salir del nido, es la protección de los padres
hacia los hijos. Esta protección, se nota en el
comportamiento de los progenitores cuando nos
acercamos, ya que si nos fijamos se mueven de
forma rápida y piando continuamente, como
queriendo llamar la atención para que nos
centremos en ellos, y dejemos a los polluelos.
En la foto de la izquierda, podemos observar a
u n padre interponiéndose entre nosotros y el
polluelo, y la foto de la
derecha, nos muestra a
dos padres rodeando y teniendo controlados a
toda la prole. En la foto de la izquierda, vemos
a los padres siempre por delante de los
polluelos, y resulta realmente complicado
hacerles una buena foto a los polluelos, porque
siempre tenemos por el medio a alguno de los
dos. En la foto de la derecha, y aunque no
lo parezca, tenemos al padre con el pico rojo y
al hijo con el pico negro.
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