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Las hembras de diamante mandarín, en su proceso ovoposición, tienen en
ocasiones problemas en la puesta de un huevo. A este problema se le llama
huevo retenido, cruzado, atascado, etc. Es un problema que si no se
soluciona rápido causará la muerte del ave afectada en un periodo de
tiempo relativamente corto.
ANOMALÍAS DEL HUEVO
Se pueden
clasificar en:
-
Anomalías en la
forma:
-
Cáscara rugosa.
-
Cáscara gruesa.
-
Redondos.
-
Ahusados o
fusiformes.
-
Gigantes y
pequeños.
-
Anomalías de sus
componentes o estructura
-
Avitelinos: que
carecen de yema.
-
Polivitelinos:
que tienen mas de una yema.
-
Sin cáscara o en
fárfara
(Del lat. farfărus).
A medio hacer o sin la última
perfección.
CONSIDERACIONES PREVIAS
Para
entender el problema del que hablamos,
es necesario saber
que el calcio que los
mandarines usan en la formación de los huevos,
es obtenido
de sus mismos huesos
y no del circulante por la sangre que tienen disponible en ese momento;
por esta razón, un
problema relacionado con el calcio, no se soluciona
rápidamente (aún
dándole un medicamento o
complemento preparado para solucionar este problema),
sino que la mejora del problema es siempre a largo plazo.
No se
puede hablar del Calcio (Ca) sin no hacerlo del Fósforo (P); son la mayor
parte de la materia mineral del organismo y se encuentran en forma de dos
sales que no existen en estado libre Ca3(PO4)2
y CaCO2. En nuestros
diamantes mandarines,
puede haber hasta 40
mg de Calcio
por cada
100 ml de suero sanguíneo y esto se debe a la hormona estrógena. El Fósforo
lo encontramos en
concentraciones de 2 a 8
mg. Los animales jóvenes o en puesta necesitan
un
gran aporte de estos dos
minerales y por lo tanto, deben
estar presentes en
su
dieta en proporciones adecuadas;
así, si la ingesta de alguno de ellos es muy elevada o escasa,
se interfiere en la absorción del otro. Por ese motivo no tiene sentido
aportar Calcio
si no se aporta Fósforo.
Y esta proporción de Ca/P varía de 1:1 a 2:1. Pero hay más;
el metabolismo del Calcio, el
Fósforo y la
Vitamina D están íntimamente relacionados entre sí, y
a su vez, la
vitamina D se relaciona
con la absorción de radiaciones ultravioletas.
La absorción
intestinal del calcio es como la de todos los nutrientes que ingresan en
nuestro aparato digestivo. Una pequeña parte a través de las células
intestinales y la mayor parte por osmosis pasa al torrente sanguíneo entre
las células.
Está comprobado que no es suficiente el incremento de la cantidad de calcio
en la dieta para lograr una mayor absorción. El intestino parece defenderse
de las grandes ingestas de calcio mediante disminución de la fracción de
absorción del catión.
La terapia con calcio en el agua de bebida o en bloques es
común en prevención y tratamiento de enfermedades como la osteoporosis, pero
está demostrado que la absorción de calcio no puede incrementarse
linealmente con la dosis administrada, de manera que al suministrar grandes
cantidades de calcio se incrementa simultáneamente el calcio fecal,
desperdiciándose gran parte del que le hemos administrado.
La absorción intestinal
de calcio posee dos mecanismos:
1) Transcelular
(Trans,
“a través de”. A través de las células):
principalmente en duodeno, activo y eficaz a bajas concentraciones de
calcio.
2) Paracelular (Para,
“paralelo o entre” las células): a lo largo de todo el intestino, pasivo y
efectivo en yeyuno e íleon (Hay dos tipos de intestino, el delgado y el
grueso. El primero se compone por el duodeno, yeyuno e ileon, mientras
que el grueso lo forman el ciego, colón y recto).
El intestino, el riñón y la placenta en mamíferos gestantes
son los órganos mas involucrados en el transporte de calcio.
La vitamina D es un
nutriente indispensable para la absorción del calcio sobre todo en
situaciones de déficit o disminución del calcio intestinal, regulando
además, las pérdidas renales de calcio y de esta manera mejora la
utilización del mismo.
CAUSAS DEL PROBLEMA
-
Ausencia de calcio en la dieta del ave, o mala
absorción por parte de su organismo. El calcio es imprescindible para la
formación de la cáscara del huevo. En el caso de que no tenga el
suficiente disponible para la formación correcta
del huevo, a la hembra le resulta difícil tanto expulsar el huevo por la
cloaca, como al propio huevo deslizarse por el oviducto hacia la cloaca.
Es por ello que no consigue expulsarlo en el tiempo que corresponde, lo
que supone un gravísimo problema para el animal, ya que a través de la
cloaca realiza muchísimas funciones que en la mayoría de casos dejan de
realizarse.
-
Empezar a
criar con ejemplares
demasiado jóvenes, entendiéndose como joven, menores de un año de edad.
Las hembras más jóvenes no tienen su masa
ósea completamente desarrollada,
y es por ello que
pueden tener problemas de disponibilidad de calcio para ser utilizado en
la formación de los huevos. Además, esta falta de calcio en los
huesos asociada a su necesidad de disponerlo para la formación de los
huevos, puede provocar en el ave problemas a largo plazo,
ya que al no formar correctamente sus huesos,
pudiéndose quedar más bajos de talla y
desarrollar problemas posteriores relacionados con la fragilidad de los
huesos, así como una debilidad general más acusada.
-
El frío; en caso de ser intenso, dificulta
bastante la puesta, ya que al
ave le resulta más difícil y costoso relajar
la cloaca (presencia de espasmos musculares); por lo tanto debemos
intentar criar con un clima agradable, intentando evitar el frío
extremo.
-
Inflamaciones del oviducto (Salpinguitis)
y cloaca (cloacitis).
-
Debilidad.
-
Huevos deformes.
-
Mala colocación del huevo en la cloaca.
-
Ya por último, también hemos oído hablar, aunque tampoco
se puede afirmar taxativamente, que el problema pueda estar
relacionado con la movilidad que tenga el ave;
parece ser, que los vuelos ayudan a las hembras a “colocar” los huevos
en la posición adecuada, y a que estos se deslicen por el oviducto
con mayor facilidad y giren hacia la buena
posición en la vagina. Por eso podemos recomendar, la colocación de las
hembras durante al menos una temporada, en jaulas grandes, así como no
criar en jaulas de reducidas dimensiones.
SÍNTOMAS
Los
síntomas son muy visibles y
fáciles de detectar:
-
El ave se nota inactiva, sin ánimos de moverse y volar
por la jaula como lo haría normalmente.
-
Muestra el plumaje ahuecado, erizado, como si
tuviera frío, dándole al pájaro un aspecto de bola,
de ahí que nos refiramos a este síntoma como “embolamiento”, o “pájaro
embolada”.
-
El pájaro
presenta un aspecto espasmódico, ojos semicerrados,
como si tuvieran frío.
-
La cloaca del ave se ve dilatada e hinchada,
e incluso en ocasiones tienen verdaderas
dificultades para volar, debido al peso que soportan en la parte trasera
y las pocas fuerzas que tienen.
Para
confirmar el diagnóstico, es recomendable tomar al ave con mucho cuidado
(recordemos que está mal, hay que procurar estresarla lo mínimo), y le
revisamos la cloaca para verificarle
toda la zona, si
se ve inflamada, etc.
Incluso mediante la observación visual, se puede ver una masa redondeada
blanquecina, que normalmente corresponde al huevo.
TRATAMIENTO
-
Lo más importante es
aislar a la hembra en el caso de que la tengamos con un macho o con más
ejemplares. Así, lo mejor es
dejarla en su
jaula con un nido (el que tenga o le podemos poner un par para que esté
lo más cómoda posible); en el
caso de que no sea posible dejarla en su jaula, podemos
trasladarla a una
jaula pequeña o una jaula enfermería, para que no tenga que competir por
la
comida y
el
agua, y no tenga
problemas con otros pájaros
que en ese momento al estar muy débil y no poder defenderse, pueden
estresar más si cabe al animal.
Le colocaremos
comida y agua de muy fácil acceso (a poder ser todo en el suelo
en comederos abiertos).
El agua tiene que estar siempre fresca y
limpia,
para ayudar al ave y que no tenga problemas al beber.
-
Otro problema que se
plantea en estos casos, es la regulación térmica, que se puede ver
afectada
al no estar bien el ave. Es aconsejable pues colocar la jaula bajo una
fuente de calor, como un flexo, bombilla, etc., preocupándonos de
mantenerla a una distancia prudente y con una temperatura constante de
unos 24 grados (no
queremos freír al diamante, así que mucho cuidado con la temperatura).
Además de la ayuda que le damos al animal, evitamos que gaste más
energías en mantener el calor, dándole la posibilidad de que use toda
esa energía en el problema
que tienen en ese momento,
y recuperarse.
-
En casos extremos, en
los que la hembra se ve muy apurada y mal, se la puede ayudar
envolviéndola en un paño dejando la cloaca prácticamente descubierta,
hervir agua, y colocarla un momento sobre el vapor a una distancia
prudente, a la que no se pueda quemar. Este procedimiento tiene como
finalidad dilatar la cloaca de la hembra, facilitando la expulsión del
huevo. Hay que tener en cuenta que esto le produce estrés al animal, por
lo que el procedimiento ha de ser lo más rápido posible. Un método
recomendado es el colocar en un cazo agua y llevarla a ebullición, poner
sobre el cazo un embudo invertido para que el vapor salga concentrado y
colocar la cloaca de la hembra de DM sobre esta salida de vapor
varias veces
durante
un
segundo.
-
Además, le podemos
dejar caer una o dos gotas de aceite por la cloaca para lubricar la
zona, y también ayudarle en la dilatación y la expulsión. Aunque mucho
se ha hablado de este tema, bajo ningún concepto se debe masajear la
zona de la cloaca. Hay que tener en cuenta, que normalmente estos huevos
son mucho más frágiles que los normales, y en el caso de masajear, la
posibilidad de rotura es muy elevada, y ni que decir tiene, que una
rotura de un huevo en la cloaca es prácticamente mortal de necesidad.
Hay un video en nuestro foro, mostrando cómo sacarle un huevo a un ave,
pero aparte de que la hembra se ve perfectamente de salud, el huevo está
perfecto también; simplemente se le ha sacado a ese pájaro, un huevo que
iba a poner.
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La
Oxitocina;
en algunos
foros de Internet se recomienda el uso de SYNTOCINON, fármaco inyectable
en humanos que provoca contracciones en la musculatura del útero. Esta
hormona se supone que se utiliza dejando una gota sobre la cloaca. Nunca
la hemos usado y personalmente pienso que si
ésta
no llega a la mucosa de la vagina o del oviducto donde se esta
reteniéndole huevo no realizara su acción y si así fuese parece algo
drástico y desproporcionado ante un problema que en el 90% de las veces
se soluciona siguiendo las indicaciones descritas mas arriba.
Además, las aves son mucho más sensibles a la oxitocina que las
personas, así que tampoco está documentado el efecto que una
concentración elevada puede ocasionarle.
Una vez
que la hembra ha expulsado el huevo, es recomendable dejarla unos días más
en la jaula de enfermería, para ayudarla a que se recupere totalmente, y no
vaya a sufrir algún tipo de recaída debido a que le viene otro huevo, ya que
al estar débil es aún más propensa a que le vuelva a suceder.
PREVENCIÓN
Sin duda,
la prevención es la mejor solución a este problema. Y en ocasiones no basta
con colocar una jibia para que tenga calcio a disposición, o colocar también
grit; hay que fijarse mucho en si los pájaros lo comen regularmente, y
además, no está de más en ocasiones, sobretodo un par de meses antes de la
cría, suplementarles la dieta (en la comida o con el agua) con algún
complejo que contenga calcio y fósforo. Y relacionado con éste, hay que
tener en cuenta las vitaminas que influyen con su absorción, que son la
vitamina A y D. Aún así, tampoco hay que ser dramáticos, y tratar porque sí,
simplemente son recomendaciones que hacemos para la prevención. |