|
La
principal diferencia entre la cría "profesional"
y la cría más a nivel particular es sin duda la
cantidad de parejas que se colocan a criar, y la
importancia de sincronizar al máximo los ciclos
de cría, para entre otras cosas, minimizar el
tiempo que tenemos que invertir con nuestros
pájaros. Un ejemplo que comentaremos más
adelante, es el de agrupar los nacimientos para
poder preparar pastas de cría y administrarlas
conjuntamente a todos los ejemplares.
La
primera premisa a la hora de realizar crías
masivas, es la organización tanto del espacio,
así como de las jaulas y de las parejas. En
fundamental tener claro qué queremos criar, y
que ejemplares tenemos disponibles para obtener
los pájaros que deseemos. Es por ello, que antes
de colocar y mover pájaros, tendremos que ir
pensando en la elección de pájaros, dependiendo
de sus características y nuestros intereses, e
ir confeccionando las parejas que posteriormente
pondremos a criar.
La
segunda premisa es el momento de la cría. Sobre
este tema, seguro que podemos hablar y comentar
un montón de detalles que hacen variar el
planteamiento inicial, pero en este artículo voy
a exponer lo que particularmente creo que es lo
mejor, y es lo que personalmente llevo a cabo.
Para mi, lo más importante es sincronizar la
llegada de las anillas con los nacimientos, pero
debido a la poca formalidad que tiene F.O.C.D.E.,
no nos podemos arriesgar mucho. El año pasado
sin ir más lejos, las anillas llegaron con casi
dos meses de retraso, cuando yo tenía más de 100
pájaros ya criados, que anillé con anillas del
año anterior, y con anillas de otros criadores
que me fueron dejando. El resultado es que todos
esos pájaros, o bien solo pueden ir un año a
concursar (recordemos que en exóticos los
podemos llevar dos años), o que van a concursar
a nombre de otros criadores. Es por ello, que
podemos llegar a un término medio, siempre que
tengamos anillas del año anterior, y empezar a
criar hacia el 15 de Octubre (las anillas llegan
el 1 de Octubre).
Antes de proceder a la cría, lo mejor es
realizar una desinfección general, tanto de
jaulas como de los propios pájaros que vayan a
criar. Normalmente en estas épocas, estamos
centrados en los pájaros de concurso, y los de
cría no están tan bien atendidos. Es por ello,
que debemos realizar un tratamiento exhaustivo
para no tener problemas con los animales
después. La asimilación de calcio en esta época
es fundamental, por lo que deben tener siempre a
disposición, así como una buena cantidad de luz
natural para ayudar en el proceso. El
tratamiento más completo que he visto, es el que
os expongo a continuación; yo incluso lo veo
excesivo, pero reconozco que con esto, nos
aseguramos de que los pájaros estarán en
condiciones ideales para el comienzo de la cría.
Yo
utilizo este otro tratamiento, algo más simple,
pero también tengo una seguridad más o menos
elevada de que con esto los pájaros estarán
bien (en breve estará disponible).
Una
vez realizado el tratamiento, debemos proceder a
la colocación de las parejas en la jaula; como
se habrá podido comprobar, en ningún momento he
hablado de estimuladores del celo para los
mandarines, y esto es debido a que considero que
no les hace falta absolutamente nada para
empezar la cría, sea la época del año que sea.
Además, si un mandarín no está dispuesto a
criar, o no lo vemos activo, debemos dejarlo
descansar, porque nos indica que el pájaro no
está en perfectas condiciones. Para la
colocación es conveniente agrupar tanto la
puesta de las parejas en las jaulas, como las
mutaciones que coloquemos. Yo por ejemplo,
coloco las parejas de cuatro en cuatro, de forma
que pueda cambiar los pichones más retrasados de
la primera puesta (las primeras 4 parejas) a la
segunda (4 parejas más). De esta manera además,
nos aseguramos de que ninguna pareja vaya nunca
sola, ya que si alguna se retrasa, tenemos al
siguiente ciclo que la recoge, y así
sucesivamente.
Un tema muy
comentado entre los criadores de pájaros,
sobretodo con los que han tocado canarios,
goulds, etc., es la necesidad de administrar una
serie de complejos estimuladores del celo. Estos
tratamientos, por extensión, se aplican también
a diamantes en general, y concretamente a los
mandarines. Para mí, esto es un error, si bien
en algunos casos puede estar justificado, en
general, los mandarines no necesitan ninguna
estimulación "externa" para empezar a criar, por
muy malas condiciones que se tengan. La mejor
recomendación que puedo hacer es muy simple;
separar machos y hembras sin que se vean durante
uno o dos meses, y cuando los juntemos, la
virilidad se les sale por todos sitios.
Particularmente no
suelo hacer más de 3 - 4 puestas con una pareja
en un año; el desgaste es muy elevado, por lo
que prefiero tener los pájaros durante más años,
y optimizar tanto sus puestas como su número.
Con esa cantidad de pájaros por pareja y año, es
más que suficiente tanto para concursar, como
para determinar si la pareja tienes interés a la
hora de usarla como reproductor, como a la hora
de valorar las crías que ha sacado. |